Paseo por Bilbao: idle, silenciado, velocidad 1×.
Bilbao cabe entre dos montes y la ría, y eso se nota andando: la ciudad es larga y estrecha, y casi siempre estás yendo en paralelo al agua. El Casco Viejo son siete calles peatonales muy juntas, comerciales y llenas a cualquier hora; en cuanto cruzas un puente aparece el ensanche, ancho y ordenado, y luego la ribera reconvertida donde antes había astilleros. Es una ciudad que se rehízo entera hace treinta años y la costura todavía se ve al caminarla.