Paseo por Ámsterdam: idle, silenciado, velocidad 1×.
Ámsterdam a ras de suelo es sobre todo una negociación con las bicicletas. El anillo de canales es tranquilo y repetitivo de una forma que acaba siendo hipnótica —agua, árbol, casa estrecha de ladrillo, puente, otra vez—, pero la acera es angosta y el carril bici de al lado no tiene nada de tranquilo. Estos recorridos van por los canales y por las calles que los cruzan, al paso de quien vive allí y no de quien los fotografía, así que la repetición tiene tiempo de convertirse en el asunto.