Paseo por Toledo: idle, silenciado, velocidad 1×.
Toledo está encima de un cerro rodeado por un río, así que todo el casco histórico es cuesta y todas las calles acaban en una vista hacia abajo. Las callejas son de las más estrechas de España, sin acera, con coches que se meten y hacen retroceder a los peatones contra la pared. La piedra es oscura y el trazado es medieval de verdad: no hay ninguna línea recta larga, y a pie te desorientas en cinco minutos aunque tengas el plano delante.