Paseo por Barcelona: idle, silenciado.
El Barrio Gótico es la parte de Barcelona que menos sentido tiene en un plano y más lo tiene a pie. Las calles se doblan sobre sí mismas, se abren a una plaza con fuente y cuatro palmeras, y se vuelven a cerrar en algo de dos metros de ancho. La ciudad de alrededor es una cuadrícula; este trozo es siglos anterior a la cuadrícula y se comporta como tal. Estos recorridos se quedan dentro de ese contraste, a ras de acera y con el sonido de la calle intacto.