Paseo por Santiago de Compostela: idle, silenciado, velocidad 1×.
Santiago es una ciudad de granito y soportales, y las dos cosas tienen que ver con la lluvia. Se puede cruzar medio casco viejo sin mojarse, bajo arcadas que van encadenándose de calle en calle, y el suelo de piedra está pulido y oscuro casi siempre. Todo el trazado converge hacia la misma plaza, así que andando sin plan acabas allí por descarte. Es un centro pequeño, muy denso y con una acústica particular bajo los soportales.